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miércoles, 6 de abril de 2022

El POZO DE TU AMOR


EL POZO DE TU AMOR



Aquel  amor
me ha llevado a la deriva
a la encrucijada ayende de la muerte
a los escarpados brazos de la poesia
porque  pensando ser fuerte,
Fui debil 
sin moral,  la cobardia 
que sutil como una llama que acaricia por su calor
Me derritió el alma.

Yo maldito fui entre los necios
como un pergamino que se abre para ser leído
Se habrio mi alma
a su honda mirada
Y en su cuerpo fértil de Diosa
hizo nido ni bestial deseo
su talle heredera del Nilo,
Su boca oblicua 
al sonreír tenia el matiz de los jugos
exprimidos de los higos
y sus labios el icono de flores en boton.

deudor soy 
no me alcanzan los verbos
en el poema.

No hablaba mucho pero su voz escueta 
me llevaba ensoñado a la cueva de su amor,
sus brazos mastiles de los barcos en vela 
en la alta mar que doman las olas.

Mi azul necedad ministraba mi hombría
su andar recondito,
sus movimientos armónicos
dulce de pasión yo humano
caí domado ante su carne. 

Yo no intuí mi condena


Pero paso como rayo que cae al suelo
me queda tu voz flecha del delirio en mi recuerdo 
tus besos marchitos en el tiempo 
tu saliva húmeda que yace aún en el vértice de mis labios. 
Me queda como laurel, 
tus gemidos 
en la cueva de mis ensoñaciones; 
aquellos brazos altivos 
que se alzaban como los brazos de Venus
Aún se levantan en mis poemas.
 
Tu cara sucia de desvelo, se roza en mis mejillas 
cuando levitó en la enramada de la noche, 
aún delirio moldear la carne baja de tu ombligo 
con mi boca para llegar al pozo miel de tus extrañas,
Morderte suave la carne del amor 
que te hacía saltar tus hombros 
y estirar tu nuca 
como una paloma que da su último suspiro.
 
Me queda todo lo lindo de tus palabras en el
poema
 me queda la cama cruz donde me crucificaste 
donde el mástil de mi barco erguido 
te lastimabas de amor 
de deseo, de lujuria suverciba
hincada,  te abrías como un candado 
que espera ser incrustada por su llave maestra 
pulpo erizo tu cuerpo se tendía 
al morir sobre mi cuerpo...

ráfaga que a su paso
arrasa sin compasión.
las lilas en los jardines 
me recuerdan el  olor piel de tu amor... 

 cada vez resucito en el verbo 
manantial que emerge de la piedra de mi alma

cuando cada día te escribo 
Me duele el látigo de tu silencio


...Continuaré  
 ven pronto, 

releeme...

Autor: Hilario Esteban Lopez©
2022